jueves, 26 de octubre de 2023

Un paraíso para eso

   Hay palabras que se sienten

como capullos que florecen

en sitios desconocidos

de mi rojo corazón.


Hay rincones de jazmines 

que crecieron con tu boca

recitando las verdades

que dieron luz a nuestro amor.


Una frase es un arbusto.

Jardines y bosquecillos

bautizados por tu lengua.

 

Leguas de vivos colores

sembradas en nuestro nombre.

 

Arriates de sangre viva

y de lágrimas de complicidad.

 

Hemos creado un paraíso

donde a tu alma y a mi alma

les apetece jugar.

 

Un paraíso

donde vuelan colibríes

y moran las mariposas

y suben enredaderas

y bajan profundas raíces.

 

Un paraíso para eso,

para crecer y conocernos,

para enraizar y florecernos.

Un paraíso para amarnos

que siempre se encuentra en mi pecho.

lunes, 16 de octubre de 2023

lunes, 25 de septiembre de 2023

La cima de la alegría

 Te queda bien esa autenticidad.
He visto tu cara brillando
en una multitud de gente,
y me preguntaba
cuánto corazón hace falta
para sonreír de esa manera.

Te pregunté:
¿cómo se conquista
la cima de la alegría?

Y me dijiste:
Sin pisar ni una sola flor,
y sembrando
árboles frutales
por el camino.


Corazón estrellado


El corazón estrellado;
y esta vez
no es contra una pared,
no es
un corazón despiezado,
o lanzado fuertemente
contra alguna superficie.

El corazón estrellado;
constelaciones de estrellas
gigantes rojas,
enanas blancas.
Soles amarillos
y todo tipo
de cuerpos celestes
lo decoran.


viernes, 15 de septiembre de 2023

Así te amo

 A mí me encanta amar,

se me llenan de amor

los mofletes y las manos.

Mi lenguaje amoroso es la acción:

Disfruto de escribir notitas

y de hacer regalos.

¿Qué comida te gusta más?

¿Has tenido un día malo?

Regalo tiempo de calidad,

cariñitos y cuidados.

Si eres mi amiga, mi amigo,

o mi familiar,

así te amo.

sábado, 26 de agosto de 2023

Tu alma debe ser un pájaro

Me he enamorado de tantas caras

que ni siquiera puedo contar.

Pero ninguna era la tuya.

Tu cara tiene forma

de noche estrellada,

de rosa roja fresca,

de pasta recién hecha

y de aroma de azahar.

Tu cara es tan brillante

que no consigo verla,

y su fulgor se refleja

sobre la superficie del mar.

Eres la Luna, o la Luna soy yo

y tú eres el Sol que me alumbra

y, cuando mueras,

morirá toda la vida

sobre mi planeta Tierra.

Me he enamorado de algunas almas,

y la siguiente será la tuya,

a la que aúllo por las noches

y no recuerdo de día.

Tu alma es un lucero,

es un pájaro carpintero

que taladra con su pico

las maderas de mi cuerpo.

Tu alma debe ser un pájaro

porque yo siempre tuve alas

y siento que estamos hechos

para volar más allá.

Más allá del horizonte

del mar que vemos.

Más allá del ruido y de las luces

de la ciudad.

Volaremos,

cuando me enamore de tu alma

y tú reconozcas la mía

como reina de tus reinos

y me quieras besar.

Pero mis labios estarán ya ocupados

recorriendo tu cuerpo

y en una danza torpe e improvisada

nos tendremos que encontrar.


(Hay un rincón de mi alma que ríe, 

y es que creo que ha encontrado un resquicio, 

una grieta en una puerta 

por la que manda mensajitos 

y se comunica con tu alma 

desde hace tiempo ya.)

domingo, 20 de agosto de 2023

Te escribo para preguntarte


Te escribo para preguntarte
qué haces tú
cuando no puedes hacerte caso.

Cuando tu mente
no acaba de decir nada coherente,
tu cuerpo tiene peso muerto
y ni siquiera puedes sacudirte
las penas o los pensamientos.

Qué haces tú cuando el mapa
está en un idioma extranjero
y no entiendes los símbolos
que deberían mostrarte el camino.
Cuando tus ojos están resecos y cansados
y parecen no querer ver,
pero los cierras y tampoco puedes dormir.

Cuéntame qué haces cuando
te han echado una mano
y no sabes qué hacer con ella.
Cuando,
estando con personas todo el tiempo,
te sientes sola,
porque eres consciente de que

esta es tu batalla.

Estoy sangrando,
lloro a mares,
y tengo sueños
que no sé descifrar.

Tengo esperanzas
que no sé si me empujan
hacia un precipicio,
o hacia la cima de una montaña.

Hoy te escribo para pedir consejo,
para sacar el llanto de mi corazón.
Te escribo para pedir ayuda,
una ayuda que no sé darme yo.

Hay versos que nunca leeré en voz alta
porque me ahogaría en mis lágrimas
y asustaría al interlocutor.

Hay versos como bisturíes
con los que me opero
y, tras unos días,
me siento mejor.



martes, 11 de julio de 2023

Deshidratada

Cuando tú terminas,
yo empiezo.
Y, en el encuentro breve
de nuestros cuerpos,
los fuegos artificiales
se asemejan a un lucero
que nunca llegará a ser Sol.
En yerba mojada no prende fuego.
Vivo crónicamente deshidratada
soñando con la cascada
que pueda recorrer mi garganta
y haga abrirse esta flor.