jueves, 27 de agosto de 2015

El pecho es una habitación diáfana

El pecho es una habitación diáfana en la que no puedes ocultar migajas de vivencias pasadas bajo la alfombra, ni fingir no saber qué es una mota de polvo. Verás, a todos nos salen goteras y se nos rompen los pomos de las puertas. A veces también nos pillamos los dedos con los cajones y nos chocamos en las esquinas con los codos, se nos ensucian las juntas de los azulejos, nos gotean los grifos y nos cojean las mesas. Por eso, al pecho solemos hacerle el lavado del gato; limpiamos lo que ve la suegra; tapamos alguna grieta con un bonito cuadro y escondemos los calcetines bajo la cama. Aunque lo mejor es procurar mantenerlo limpio y despejado de dudas a diario, que los ovillos de pelusas siempre te acaban delatando.

jueves, 23 de julio de 2015

Me he hecho.

Me he hecho a pedacitos vuestros, y a pedacitos míos.
Me he hecho, para transportarme, ligera y fraccionada como un puzzle.
Me he hecho de reflejos en gotas y de sombras en parques, de sorpresas y de secretos que jamás susurraré.
Me he hecho flexible, rellenando grietas con logros y tatuando en las paredes mis vivencias.
Me he hecho fuerte, trenzando mis amores y atajando los caminos de la duda.
Me he hecho, puedo decir, y me rehago.
Me desmenuzo para no ahogarme, y reconstruyo mi cuerpo para que se acompase
a la danza de un alma cambiante.


miércoles, 22 de julio de 2015

Mi rumbo

He florecido por los dedos y me he quitado telarañas; a pesar de los pesares agradezco haber limpiado de pelusas mis huesos y mis entrañas. Ya distingo los colores de los lares que transito y descubro tonos nuevos con mis grandes ojos limpios. Es el cielo y el infierno quienes despiertan mi pecho y no me quejo, aunque estos altibajos queman la goma de mis neumáticos. Vuelvo ágil, sin prejuicios, y puedes ver escrita en mi frente la gran frase "pies, para que OS quiero...". Me recuerdo estirar las alas, limpiar mis plumas, alargar el cuello. Me olvido..de qué me olvido? Bueno, una tarea menos.

miércoles, 15 de julio de 2015

miércoles, 17 de junio de 2015

Córdoba

Me gustan los sitios pequeños donde eres esencial sin ser famosa, lo suficientemente grandes para que a tu importancia le acompañe el anonimato. Donde haya calles para perderse y otras donde siempre encontrar hermanos.

Me gustan los sitios con mesas al sol y meses para acurrucarse hombro con hombro, y pecho con pecho. Donde haya una ribera donde sentarse y unos montes que explorar. Por estos motivos y por más es por lo que viajando he aprendido a amar a Córdoba.

La búsqueda de inteligencia.

Pinceladas de emoción es lo que damos en la búsqueda de inteligencia y secretos tallados en los iris ajenos. Pinceles heridos somos, por lenguas extrañas. Pinceles arrepentidos al conocer el tedio que albergan sus corazones.

Siempre y Nunca

He condenado a Siempre y Nunca. Sus nombres están vetados por traicionarme y planear la derrota de mis futuros más cercanos.
He analizado mi corte y sólo al corazón perdono por aferrarse a la esperanza temiendo perder su trono.
De pie, entre almenas de mis torres, por fin veo qué me asustaba: En mi pecho hay fuerza suficiente para conquistar las tierras vecinas y mucho más.
Desde esta altura me encomiendo a lo inesperado, y juro fidelidad y honra al orden sagrado de mi caos.