no ha escrito muchos versos, quizá ninguno.
Se encontrará exprimiendo los minutos
Juntemos las frentes de nuevo,
hermanos, juntemos las manos.
Juntemos las risas cuando
nuestras lenguas soltamos.
Somos personas despiertas,
por separado brillamos,
pero juntas somos un foco
e inmenso amor demostramos.
Benditas nuestras ideas
que crecen fractales cual árbol,
benditos los bailes y chistes,
los besos y los abrazos.
Somos semillas de hoy,
somos frutas del pasado,
qué creéis seremos mañana si
como plantas germinamos.
El Universo se abre a que
exploremos sus planos
tenemos la mochila en el pecho
y el pomo de la puerta en las manos.
Cómo sentirme sola
si he sentido
mis pies
fundirse
en el suelo-madre
junto con todo lo que existe
y surgir
de nuevo
en un parto-danza
a la superficie.
La diferencia
entre una mirada de condescendencia
y una de ternura,
a veces,
puede ser imperceptible
para el ojo que da por hecho
una jerarquía implícita.
Tu cuerpo es tuyo y es perfecto. Es la nave en que tu mente alien explora el mundo y la vida. Crece, ensancha y se arruga. Sangra, tiembla, se cansa y suda. Cada pelo y cada poro tienen una función.
Tu cuerpo tiene todo lo que necesitas para ser todo lo que eres o lo que quieras ser. Sólo necesita gasolina de la buena, como frutas de colores y comida cocinada con amor. Alguna caricia y abrazos, ojos a los que mirar y días en los que sonreir