miércoles, 28 de noviembre de 2012

Si no escribo.

Si no escribo las palabras se me anudan a las comisuras
de los labios y se empeñan en retener mi sonrisa.
Es un castigo por no liberarlas,
el precio a pagar por dejarlas presas.

martes, 27 de noviembre de 2012

Pereza

La pereza es siempre mi mayor enemiga,
me impide aprender, divertirme y avanzar en la vida.
Pero es tan cómoda y calentita... ¡Como las cosas que engordan!
Son siempre las más ricas y no me resisto a comerlas.

A veces juego.

A veces juego a que soy un purificador de energía:
Inspiro los malos royos y luego expiro alegría.
¡Cuando lo repito un rato, parece que hasta funciona!
Espero que alguien lo note, cerca o lejos, en otra zona.

Otras veces sonrío a todo aquel que me cruzo:
A veces es muy sencillo, otras me cuesta un esfuerzo.
Observo sus caras y algunos me devuelven la sonrisa,
otros se extrañan e intentan desaparecer a toda prisa.

¿Hacia dónde vamos?


Son los gritos del planeta los que me impiden dormir,
saber que a cada segundo alguien comienza a sufrir:
Saber que en cada minuto hay alguien que está muriendo
y por nuestro egoísmo inducido no le estamos ayudando.

Este tren descarriló hace ya mucho tiempo
y sus pasajeros son ciegos que ignoran su destino,
el combustible es la manipulación y el desconocimiento,
pero se dicen "qué más da, mientras me sea cómodo el camino".

"La lágrimas no tienen horario."


¿A qué vienes, tristeza, arruinando las horas?
¿A qué, los pensamientos negros y las lágrimas?
¿De qué me sirven los minutos en la sombra?
¿De qué, los oscuros versos y palabras?

Quiero saber cuántos se salvan y cuántos perecen ahogados.
Quiero saber si estas alas se desprenderán de su pasado.
Quiero alzar la vista al cielo, y no para contener el llanto.

¿En qué momento el papagayo tiñó de gris sus plumas?
¿En qué minuto el sol se dejó eclipsar por la luna?

Aún su alma es de pájaro, es evidente, 
sólo es otra batalla en la guerra que libran el cuerpo y la mente, 
es que cuesta más avanzar cuando se hace a contracorriente.

(Y me repito a mi misma: ¡Aletea una poco más fuerte!)

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Podría II


Podría sentarme en el puente, a tu lado,
encender un pitillo y mirar al horizonte, con los ojos achinados.
Tú podrías hacerme preguntas sobre ti, sobre nosotros.
Yo podría contestar borderías y decir lo contrario con los ojos.
Podría tararear nuestra canción;
y tú, al escucharla, podrías suponer que todo irá bien.
Podría rodearme con tu brazo;
y yo podría dejarme abrazar como quien no quiere.
Podríamos suspirar, podríamos ver el tiempo pasar despacio.
Podríamos ver las gaviotas volar y cómo las nubes se van marchando.

martes, 20 de noviembre de 2012

Podría l


Podría levantarme cada mañana con una felicidad basada en un perfecto e hipotético futuro.
Podría, quizá, fingir como hacen ellos y hacer como que encontré mi sitio.
Podría contentarme con esto, y no intentar ir más allá.
Podría pensar menos y negar la realidad.
Pero también podría darle la espalda a todo y seguir adelante, confiar en mis pasos sin temor a equivocarme.
Podría extender las alas y aunque no me roce nadie, mirar al horizonte y emprender mi viaje.
Podría seguir avanzando, crecer, no conformarme...
Podría volver a ser lo que dejé de ser por un instante.