lunes, 14 de mayo de 2012

Haikús sobre la Calle del Pañuelo; de Córdoba, mi ciudad.

Una hoja cae,
casi llena la calle,
cuánta pequeñez!



Ruido de agua,
música refrescante,
líquida timidez.



Paredes blancas
me abrazan con calidez,
menguan ante mi.



Perdido rincón,
lugar de bellos encuentros,
baúl de secretos.



Sangrante herida
llaga de mi ciudad,
llena de vida.

Retales.

Rotos, andrajosos, estropeados retales...
Enriquecedores, hermosos, no los rechaces.

domingo, 13 de mayo de 2012

Lágrimas

En mi cabeza hay un universo
lleno de planetas,
asteroides y estrellas.
El espacio entre ellos, aparentemente vacio,
es mi alma danzando en la inmensidad.
Este lugar, con el tiempo,
se ensucia, como todo,
y una fuerza incontrolable
comprime cada atomo de este pequeño gran cosmos,
(es inevitable sufrir un poco).
Entonces mamá agua
ayuda a limpiar el entorno,
arrastrando lo que no es necesario
a esas ventanas que dan al mundo.
Para aliviar la tristeza,
sale en forma de gotitas,
pequeñas, que brillan,
y si el problema es gordo,
hacen cosquillas en la nariz
y en las mejillas.

Transformaciones.

A veces las personas se convierten en respuestas
tan evidentes que asustan.
A veces también se convierten en preguntas
muy difusas, muy difusas.

miércoles, 9 de mayo de 2012

"¿...Y qué le voy a hacer si yo amo lo diminuto?"

Soplaría dientes de león, pero prefiero que el viento formule sus deseos.
Y me quedo dormida, acunada por mi propio pulso,
cronometrando nada, pero siendo cronometrada.
Mientra sueño, vivo; y mientras vivo, sueño.
Soñando la vida, y viviendo un sueño.

martes, 8 de mayo de 2012

La locura es relativa

Chicas que pretenden ser finas, elegantes y sofisticadas. Chicas que se sacuden los pizcos y se retocan el maquillaje. Chicas que encojen la barriga y sacan pecho. Chicas que prefieren ir combinadas a la comodidad. Chicas con celos y que miran mal. Chicas que giran la cabeza cuando oyen silbar. Chicas que no aceptan una sonrisa ni la regalan. Chicas que quieren parecer por miedo a ser. Chicas piradas.
O la pirada soy yo, que cada vez más me descalzo, más piso tierra y charcos con las plantas de mis pies. Pirada yo que se me olvida mirarme al espejo. Pirada yo que sonrío a desconocidos y busco pájaros en los árboles. Pirada yo que me pregunto hasta la saciedad, y contesto a lo que me pregunten. Pirada yo que prefiero el sol calentando mis pecas a una masa sobre mi piel. Pirada yo que ando esquivando marranitas y caracoles. Pirada yo que pido perdón a las plantas.

domingo, 6 de mayo de 2012

Julio Cortázar - Toco tu boca.

Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

viernes, 4 de mayo de 2012